Palma, 26 de abril.- Les Illes Balears, y en concreto Palma, han vivido una primera mitad primaveral desoladora, a raíz del confinamiento decretado ante la pandemia del COVID19. Imágenes ya históricas, como la tomada el 26 de abril por este medio de comunicación de la Demarcación en Illes Balears del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en la Autovía de Palma a Llucmajor y en la zona de Ses Palmeres (El Molinar), con las vías prácticamente vacías, gracias a la vigilancia de la Policía Local y de la Policía Nacional, ya han pasado a la historia, y se espera que en la segunda mitad de la primavera recuperen una afluencia normal. Durante el mes de abril, la Policía ha denunciado a los viandantes que incumplían el confinamiento, y en el caso de la Polícia Local incluso a al menos un empresario autónomo que acreditaba motivos profesionales mostrando la titulación universitaria, siendo más estricta que la Policía Nacional.

Por otro lado, el Govern de les Illes Balears informó el pasado viernes que existen 359 casos positivos de SARS-CoV-2, de acuerdo con los datos del Ministerio de Sanidad, es decir, 24 menos que el pasado 7 de mayo. Según algunos expertos, el incremento de la radiación solar y de las temperaturas, además de las medidas de seguridad, favorecen la menor supervivencia del virus del COVID-19.

A corto plazo, las consecuencias para la Producción del Interior Bruto (PIB) son muy notables, aunque las empresas y autónomos que sobrevivan a esta crisis, como a otras anteriores, e incluso las personas, incorporarán un aprendizaje que puede tener efectos positivos en la economía a largo plazo.

En la imagen interior: Autovía entre Palma y Llucmajor a la altura de Ciutat Jardí, el 26 de abril a las 16:54 horas.

Luis Felipe Lorenzo García, Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Periodismo, Director de Comunicación y redactor de la Demarcación en Les Illes Balears del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.